Agua potable en el barco

Asegurar suficiente agua potable mientras se navega es vital para quienes van a bordo. Conservar su calidad es una prioridad para mantener la salud en la embarcación. En los viajes en barcos a vela o a motor es necesario asegurar agua potable o mineral, ya que las personas se sobreexponen al sol y necesitan hidratarse constantemente.

Un buen depósito de agua puede salvar vidas, solventa deshidrataciones, insolaciones e incluso, lava heridas. Igualmente, para mantener limpio todo en el barco y ducharse. La higiene durante el llenado de los depósitos es clave para evitar la contaminación del agua, por ello es aconsejable colocar el agua lejos de los depósitos del combustible para evitar equivocaciones. Además, también hay sistemas para reusar el agua.

Los depósitos de agua son de alta calidad, dependiendo de su material, como fibra, textiles o acero. Un anclaje eficiente mantiene el depósito en su sitio, independiente de la fuerza de la marea, porque muchas veces es un gran peso para la embarcación.

Lo ideal es que cada depósito de agua cuente con un grifo de conexión al circuito, aparte de que se ubiquen en popa, proa, bajo las literas o bajo los bancos, para administrar mejor su uso.

Los depósitos de agua tratada tienen opacidad, evitan el paso de la luz solar y su recalentamiento para mantenerla por más tiempo en buen estado, libre de bacterias nocivas y apta para el consumo humano. Las tapas de registro de estos depósitos, de unos 20cm de diámetro, permiten su limpieza con un cepillo y productos desinfectantes.