Cómo mantener tu barco

El mantenimiento de un barco aumenta su valor y asegura una mayor durabilidad de su vida útil. Esta inversión supone revisiones constantes para asegurar un mantenimiento adecuado de su motor, velas, del equipo y de la pintura del casco, para identificar y controlar a tiempo cualquier problema o falla.

El cambio de aceite del motor, la revisión de la balsa, el mástil o la jarcia cumpliendo los lapsos previstos según las recomendaciones de los fabricantes y la intensidad del uso del barco logran controlar y mantener un funcionamiento correcto del barco. Son revisiones que deben realizarse según dependen del tipo de barco, sus elementos y sus prestaciones.

Para evitar reparaciones de envergadura es necesario cumplir con las revisiones periódicas para identificar fallas desde su inicio y evitar que el barco se devalúe. Para mantener el barco en perfectas condiciones es necesario cuidarlo con todas las previsiones del caso y hacer revisiones profundas de la cámara del motor, instalaciones y demás elementos.

Un barco con funcionamiento idóneo evita reparaciones constantes, costosas y hasta inesperadas, como la mayoría de los que atienden en Salvamento Marítimo durante la temporada veraniega, cuando auxilian a embarcaciones por falta de combustible y averías que se complican pese a que pudieron repararse a tiempo.

Un aspecto determinante en el mantenimiento del barco es asegurar tanto la limpieza como el orden dentro de todas sus instalaciones y anotar en el cuaderno de bitácora todos los detalles de navegación. El control antes y durante la navegación asegura un mejor viaje, al corregir detalles pequeños que evitan quedarse varado en vacaciones.